De qué va


Por las vueltas que da la vida, y los misterios del amor, hace más de una década que salí del Caribe tropical para caer en un rincón de Bohemia. Y digo en un rincón con toda intención, porque el centro geográfico de Bohemia es Praga, y Bohemia Central es la región que rodea a la capital, pero yo caí un poco más al oeste, en la campiña de Pilsen, y eso, señores, ha sido una bendición.

Hamry
Hamry, región de Pilsen

Llegar a Chequia para vivir en Praga es lo habitual, es la gran ciudad checa, la capital, la cosmopolita, la de las fotos de revista y las agencias de viajes. Pero este país va más allá del Puente de Carlos, el Castillo de Praga o la Plaza Wenceslao. Quizás por la Cortina de Hierro, o por la distancia del idioma, República Checa, o Chequia -como creo que debería llamársele- es muy poco conocida en nuestra cultura iberoamericana.

Y gracias al hecho de caer en un rincón, he tenido la oportunidad de empezar a conocer a este hermoso país por sus raíces, su gente, su cultura, y esta ha sido mi bendición. Como muestra de agradecimiento y respeto, me he propuesto transmitir en español lo que he ido aprendiendo, y aún voy encontrando, en este pequeño pero inmenso país; que este espacio se convierta en el baúl (público) de este latino en Chequia: Checolatin.

PD: … y quizás otros se sumen sobre la marcha, ojalá, ya veremos 😉